Editorial de Diario Opinión. Miércoles 16 de mayo.
Así se titula el último libro del Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, y desde su lanzamiento editorial realizado la semana pasada, los críticos ya han posicionado a la obra como “el libro del año”. Para el periodista Javier Rodríguez Marcos, de diario El País de España, el trabajo de Krugman merece el Nobel de Literatura, pues tal como fuera el caso del primer ministro británico Churchill en 1953, “el libro destaca por su dominio de la descripción histórica y biográfica y por su brillante oratoria al defender la exaltación de los valores humanos”.
Dentro de la obra se acentúa un análisis profundo de la eurocrisis. La respuesta al problema, según Krugman, fue el uso de una moneda única.
“Hace 20 años los economistas estadounidenses se mostraron escépticos con respecto al euro: la movilidad laboral era demasiado escasa; y la ausencia de un Gobierno central, junto con la protección automática que habría ofrecido un Gobierno de esas características, se sumaba a las dudas”.
Y algo interesante que apunta Krugman es el tema de la responsabilidad fiscal, un común denominador en tiempos de campañas electorales. “He aquí el gran engaño europeo: la creencia de que la crisis se debe a la irresponsabilidad fiscal. Los países incurren en déficits presupuestarios excesivos, nos dice el cuento, y se endeudan en exceso. El problema suele formularse en términos morales: los países tienen problemas porque han pecado, y ahora tienen que redimirse a través del sufrimiento”.
La eurocrisis trajo consigo desde la helenización de los neonazis en Grecia hasta la toma de la bastilla en Francia (resurgimiento utópico del siglo XXI: hermandad, igualdad y fraternidad). El año pasado, mi hermano estudió el primer semestre de su Master en Visión y Robótica en Francia. Una noche asistió a la disertación de un hombre hasta entonces desconocido. Los principales ejes de trabajo del ahora presidente de Francia, Hollande, se enfocan en la austeridad y el rescate de la educación pública.
¿Por qué nos interesa tanto hablar de Europa? Krugman define a la Comunidad Europea (CE) como un experimento de la democracia postguerra, y como tal, involucra al <<mundo entero>> su éxito o su fracaso. De acuerdo con las estadísticas de la SENESCYT, la mayoría de postulantes ecuatorianos a becas de postgrado en el exterior escogen como primer destino España.
Este año su gobierno socialista pasó a ser un gobierno de derecha. Me pregunto qué más podrían esperan de la crisis y de la política nuestros compatriotas ecuatorianos. Mi hermano ahora está culminando su segundo semestre en la Universidad de Girona en Cataluña. Aquí espero que la crisis no desmorone los juicios y corazones de <<el otro>>. “Lo primero, y más urgente, es que Europa ponga término a los ataques de pánico”, concluye Krugman y entonces ¡Acabad ya con esta crisis! me significa acabad con las parálisis y los miedos mentales, por el bienestar europeo, por el bienestar de todos.




